Fin de un ciclo

00000690El presupuesto del año 2013 para el Ayuntamiento de Gandia debe de ser el punto y final de la fiesta y el poco rigor de los 28 años de gobiernos socialistas. Por primera vez, desde que llegué a la alcaldía, voy a ser capaz de hacer unos presupuestos reales y lo más independientes posibles, puesto que el presupuesto anterior venía condicionado por la pesada resaca de la gestión del socialista Orengo y de su «casi» fiel escudero Fernando Mut. Unos presupuestos donde por un lado tenían el fugaz alivio que les daba la carencia de capital en los créditos y por otro lado una enorme carga en los gastos, fruto del despilfarro a manos llenas de estos dos amantes del pan para hoy y hambre para mañana. Y ahora cuando les toca trabajar, pero de verdad, sin fastos, ni lujos, ni viajes, ni dietas, fíjense cómo los dos han abandonado el barco que ellos mismos habían dejado varado.

No estamos hablando de toros, ni de Julio Iglesias, ni Pantojas, como quieren disfrazar otros. Hablamos de cifras de tres dígitos, en millones y en euros, una barbaridad que arrastramos y que mi gobierno quiere dejar atrás para pensar en crecimiento, gestión y futuro. Y lo haremos sin parches ni ingenierías financieras extrañas que han acabado en callejones sin salida. La realidad es la que es y si no la modificamos, no podremos invertir en infraestructuras, ni podremos recogerla basura, ni pagarla luz, ni el agua…

Voy a darles sólo unos datos. Para el próximo año 2013 la deuda a bancos de este ayuntamiento es de 21 millones de euros, para el 2014, será de 24 millones de euros, para el 2015, será de 28 millones de euros y así «in crescendo» hasta el año 2022. Si tenemos en cuenta que nuestros ingresos ordinarios son alrededor de 50 millones de euros y nuestro gasto en personal asciende a 21 millones de euros (que por cierto era de 24 millones cuando entramos), nos quedarían en el mejor de los casos 8 millones de euros para pasar el año 2013. Y para el 2015, un millón de euros. Si sabemos que tan solo recogerla basura nos cuesta casi diez millones de euros al año y pagar la luz dos millones más, hasta un niño de parvulario se da cuenta que la situación está muy complicada y que hay que hacer un ejercicio de responsabilidad y plantear, de una vez por todas, el escenario a quien de verdad lo puede resolver, que no es otro que el Ministerio de Economía y Hacienda, y así poner fin a este desastroso ciclo heredado.

Mi gobierno y yo no hemos solicitado ni gastado ni un solo euro de estos créditos, pero sí estamos en la obligación y el deber de buscar soluciones a largo plazo. Soluciones firmes para que legislaturas venideras, sea quien sea quien gobierne, no sufran lo que nosotros estamos sufriendo y que nuestros hijos y nietos puedan tener un horizonte de bienestar y tranquilidad.

Para ello la fórmula no es otra que disminuir el pago a entidades bancarias aumentando el plazo y corregir el enorme déficit que arrastramos gracias a los gobiernos socialistas.

Mucho queda por hacer, pero tener la seguridad que lo llevaremos a buen fin. No nos doblegaremos ante nada ni nadie, ni bancos, ni oposiciones olvidadizas y desleales. Estaremos firmes en nuestras decisiones, y que quede claro que el gobierno que tengo el honor de presidir antepondrá el bienestar de un gandiense enfermo de Alzheimer, Parkinson o necesidad extrema al de cualquier entidad de crédito. Los bancos pueden esperar, las personas no.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

cuatro × tres =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>